martes, 30 de diciembre de 2008

La sucesión no es cuestión de un día…

Sólo una de cada tres empresas familiares supera con éxito la sucesión del líder.Este dato refleja por sí solo la dificultad que supone para las empresas familiares sobrevivir al fundador. En el tránsito de la segunda a la tercera generación el panorama se agrava, ya que en ese caso sólo sobreviven quince de cada cien empresas. Los problemas que plantea la sucesión pueden tener solución.
¿Cuáles son las claves?
Aunque no existe una solución válida para todos los casos, todos los expertos coinciden en un remedio que puede sorprender por su sencillez y sentido común:
"para que el proceso de sucesión en una Empresa Familiar tenga éxito es necesario planificarlo con tiempo. La sucesión no es pues un hecho puntual que llega cuando el líder o líderes cumplen los 65, sino un proceso dilatado en el tiempo, y como tal, su camino está lleno de trampas y obstáculos que hay que prever y sortear. Sólo de este modo podremos llegar al final con unas estructuras y personas reforzadas y rebosantes de solidez y energía necesarias para seguir adelante con la Empresa Familiar."
Aunque las dificultades con las que nos encontraremos son de naturaleza similar, no es lo mismo la sucesión de la primera a la segunda generación que la de la segunda a la tercera y subsiguientes. En el primer caso, los candidatos a suceder, hermanos, son en menor número y se encuentran muy próximos entre ellos y el fundador. En el segundo, la mayor cantidad de primos y el hecho de haber crecido en núcleos familiares distintos, con distintas influencias y con una menor proximidad entre ellos, es fuente de mayores conflictos y dificultades. Aún así, las cuestiones a tener en cuenta al planificar la sucesión son básicamente de dos tipos: de índole humana y de índole empresarial.
En todo proceso que parte de sucesión nos encontramos con dos elementos humanos básicos, sucesores y sucedidos, situaciones diametralmente opuestas pero que, sin embargo, están obligados a entenderse unos con otros y entre sí. El proceso de sucesión empieza cuando el líder comprende que su misión es de preparar el paso del testigo. A partir de ese momento, por su edad, ya no es generar más beneficios sino perpetuar la empresa. Entre los retos que deberá afrontar destaca el asumir la jubilación, planificar que hará en su tiempo libre cuando ya no dedique la mayor parte de su agenda a la empresa, y aceptar que para no interferir con la generación siguiente, debe retirarse y no solamente decir que se retira. Deberá aplicar la misma mentalidad de empresario que le ha llevado a cosechar tantos éxitos con su "hijo económico" para elegir quién o quiénes van a ser los líderes del futuro: detectar al sucesor cualificado, aquél que tenga perfil de empresario, y formarlo adecuadamente no es tarea fácil para un padre. Que lleven su apellido no significa que lo puedan hacer.
En cuanto a la generación sucesora, no sólo los que están activos en la empresa cuentan.Parte del proceso de sucesión conlleva formar a los hermanos o primos para que comprendan y puedan llevar a cabo responsablemente su papel como accionistas familiares (es el conocido tema de los accionistas pasivos) por aquellos que no están en la gestión de la empresa. Las relaciones entre familiares dentro del marco de una empresa, con sus tensiones y retos constantes, requieren la capacidad y la voluntad de establecer sistemas de comunicación que funcionen cuando surjan los problemas emocionales, y no los puramente profesionales.Además se encuentran los parientes políticos, las envidias, la cuestión de los dividendosque no se reparten porque la empresa está invirtiendo en su expansión y sus líderes obtienen un buen salario, y un largo etcétera de posibles situaciones o focos de conflicto y ruptura que pueden y deben ser previstos.
Cada generación nueva se encuentra con un entorno distinto del anterior, y este es un punto de partida que se debe comprender y respetar, tanto por parte de los que se van como de los que llegan.Al planificar la sucesión, se ha de valorar qué momento se encuentra la empresa dentro de su ciclo de evolución, así como tener muy claro que para que una empresa sea familiar es necesario que la familia tenga el control accionarial de la compañía y de sus órganos de gobierno, pudiendo estar la gestión en manos de profesionales competentes.
Finalmente, la sucesión es un proceso que da cabida a la participación de muchas personas externas a la familia, tanto de dentro de la empresa -directivos y consejeros de confianza como de fuera de ella -consultores y expertos-. Asimismo, su planificación y aplicación suponen una oportunidad única para establecer las bases de un entendimiento y comunicación entre los familiares y de éstos con la empresa, que aseguren una vida armoniosa y próspera para ambas instituciones.

domingo, 30 de noviembre de 2008

6 de cada 10 emprendedores prefiere comprar una empresa que crear una nueva

  • Así lo constata una encuesta realizada por el portal Bizalia.com, web líder en nuestro país en la compra venta de empresas online;
  • Ante las dificultades de crear una empresa en España, donde hay que hacer más de 11 gestiones administrativas y se tardan más de 47 días, los emprendedores optan cada vez más por comprar empresas ya en funcionamiento;
  • Para Bizalia.com el descenso en el número de empresas de nueva creación no se debe tan sólo al periodo de desaceleración económica que vivimos sino a la nueva tendencia de los emprendedores de comprar empresas ya en funcionamiento.

Barcelona, 14 de abril de 2008.- Crear una empresa en España sigue siendo una misión imposible. Según el último informe del Banco Mundial, nuestro país se sitúa en el puesto 118 – de un análisis de 178 economías- por lo que respecta a la apertura y puesta en marcha de un negocio. Ante este panorama, comprar una empresa en funcionamiento se está convirtiendo es una solución por la que cada vez se decantan más emprendedores.

Atrás queda la idea del emprendedor como aquella persona que montaba un negocio partiendo de cero, para ser emprendedor no hace falta crear una empresa sino que existe la posibilidad de comprar una empresa que ya esté en funcionamiento. Un estudio realizado por la página web Bizalia.com, líder en la compra venta de empresas online en España, entre sus usuarios constata que un 60% de los emprendedores prefieren comprar una empresa que crear una nueva. En los últimos meses se ha detectado un aumento de la petición de compra de empresas en nuestro país del 20%. Para Henk J. Oudeman, consejero delegado de Bizalia en España, el descenso en el número de empresas de nueva creación se debe “no sólo al periodo de desaceleración que vive la economía en estos tiempos que vivimos sino también a este nuevo factor social de comprar empresas ya creadas y en funcionamiento”

Para Oudeman este nuevo comportamiento responde a la dificultad que conlleva sacar un proyecto empresarial adelante partiendo de cero. “Las carencias por parte de la Administración para abrir un negocio, las numerosas visitas a las diferentes ventanillas administrativas y esperar largos plazo de tiempo para que un proyecto vea la luz, más las dificultades que comporta empezar un negocio, están provocando que cada vez más los emprendedores decidan comprar una empresa ya en marcha y no tener que empezar desde la nada”.

En España el proceso de abrir una nueva empresa dura, de media, 47 días y hay que realizar como mínimo 11 gestiones administrativas diferentes, en Australia, país que lidera el ránquing se tardan 2 días y sólo son necesarias 2 gestiones. Países europeos como Bélgica, Dinamarca o Portugal quedan a años luz de nuestro país en cuanto a trámites necesarios para abrir un negocio – en Bélgica se necesitan 4 días y 3 gestiones, en Dinamarca 6 días y 4 gestiones y en Portugal 7 días y 7 gestiones-.